jueves, 29 de septiembre de 2011

Transparencia. Sombra sin cuerpo.


Pensando simplemente en una realidad,
la realidad de la transparencia, mi transparencia.
Aquella que me define como el que fui ayer
y el que soy hoy.


El precio de ésta realidad, incluye el hecho de pasar inadvertido ante tal don.
En la oscuridad puede figurar mi sombra, que no termina de reflejar mi ser
ya que es otra parte de él. La luz me refracta de tal manera
que mi vibración es idéntica y por tanto, indistinguible.


No hay cuerpo, no hay reflejo...
Simplemente la transparencia del ser,
que lo hace igual tanto en la luz como en la oscuridad.


De manera inconmesurable se muestran escépticos ante la naturaleza.
Perplejos al intentar entender mis palabras y no lograrlo.
Dudosos de que sus ojos distingan una imagen certera que me defina.
Y sin embargo, es lo que soy....

jueves, 16 de junio de 2011

Tres en Uno y La Dualidad.

Nuevamente sumergido en un silencio,
quizás para muchos sepulcral.
Lidiando en un combate entre espíritu y cuerpo,
enfrentando la dualidad.

El Hombre Planetario reclama que no cese la paz,
pero el Hombre Terrenal en su aflicción, despierta un hambre voraz.

Mientras mí espíritu desgarra mi carne en un grito desaforado,
el cuerpo se vuelve hipersensible y piedra a la vez. Grita,
mientras añade un gesto carnal desenfrenado.

El espíritu gana en su deseo de transmutar, de ascender, de relucir.
Pero a su vez, la carne es débil y al deseo deja translucir.
Planetario introspectivo, Terrenal extrovertido.
En esto aseguro, que hay poco de divertido.

Mientras una parte de mi queda atada al suelo,
la otra quierer volar y son los dos polos de una misma realidad.
Una parte se regocija, la otra se aflije y no me queda
nada más que llorar.

Espíritu y Cuerpo están combatiendo para un acuerdo lograr. Sin embargo, el Alma está siempre atenta y proyectando colores que no puedo descifrar...

...Por ahora...

domingo, 22 de mayo de 2011

Siete en uno

El silencio, cada vez mayor,
me acompañaba en mi interminable retiro a las sombras.
Sombras de mí, sombras que rodean las inmediaciones
y que absorben la oscuridad dejando pasar la luz victoriosa.


Y en ese silencio, encuentro a Mercurio en mi espíritu
que me dice: no te desalientes, recorrés un buen camino
que no tiene que frenarse.

Marte a su vez, lo apoya con su incesable voz guerrera,
incitándome a luchar en las tinieblas;

Júpiter está de acuerdo, siempre aportando datos de provecho.
Utilizando su mandato, su voz que no calla y la palabra exacta.


La Luna no se hace visible al estar oscura, y El Sol
no tiene a quién iluminar y presenta un brillo irregular. 

Pero.. Venus se ha escapado, no ha intercedido.
Ni siquiera dejó una pizca de polvo de amor.

Supe entonces que La Luna congeniaba con Venus,
y Saturno decidió por mí enfriando un poco al Sol.

Sólo para que éste sepa cuándo brillar.....

lunes, 9 de mayo de 2011

El Hombre Planetario y la enseñanza del Veneno Espiritual

Había pasado un tiempo desde que El Hombre Planetario 
visitó a aquella mujer verdugo.
Lo inquietaba a él un leve desequilibrio, una leve molestia
pero no menos importante por ser así.
Para su mal ella encomendó, un "elixir" que él en principio rechazó; dado que al tratarse de un ser espiritual, ingerir ese tipo de cosas, podría terminar siendo mortal.


El tiempo seguía su curso, perduraba el molestar.
Aunque con cierta concentración, lograba hacerlo cesar.
Llegó el día en que su molestia fue descomunal
y lo que la verdugo le dijo quiso utilizar.


Instantánea fue la reacción, un golpe a la conciencia,
a la razón. Se dislocaba su realidad 
por la estrepitosa vibración.


Ahora El Hombre Planetario tenía un viaje que hacer.
Por debajo de la tierra, abordo la nave verde en busca de cumplir su deber. Llevaba consigo el carbono y roca lunar,
que al bajar de la nave verde debía entregar.


Se había sumido en un sueño, para la mente poder reparar
pero el cambio del aire fue lo que lo hizo reaccionar.
El viaje que por más corto fue, no se logró concretar,
faltaba un carbono, y no fue nada más.


"El Hombre Planetario comprendió el porqué de la situación. El llamado elixir no fue más que un veneno espiritual, que el mismo espíritu rechazo. Así, su cuerpo manifestó confusión y cierta desesperación, porque el cuerpo es filtro del espíritu. Sin embargo él no se dejo abatir, la enseñanza que el veneno dejó a él lo hizo pensar y al purificar cuerpo y espíritu logró nuevamente Transmutar"

sábado, 7 de mayo de 2011

Cierre de un pequeño ciclo y la apertura de otro

Gente, como algunos sabrán, registré estas poesías en la DNDA (Dirección Nacional del Derecho de Autor). Todas ellas pertenecen a una obra que se titula: "El lapso de El Hombre Planetario 1"

Éste es el cierre de un ciclo como lo dice el titulo y la apertura de otro. Espero sigan visitando y leyendo como siempre, así como yo voy a seguir leyendo sus cosas. Saludos 


 El Hombre Planetario

Las obras son legalmente mías, cualquier intento de plagio será penado.

El Hombre Planetario es una marca registrada. La obra "El lapso de El Hombre Planetario 1" está registrada legalmente por la Dirección Nacional del Derecho de autor. Todos los derechos reservados ©.


domingo, 1 de mayo de 2011

Arcoiris de esperanza



Muchos lo ven como un simple haz de luz del sol
refractado por la cristalinidad del agua y reflejado en el cielo.
¿Es sólo eso?

Es cierto que el cristal (tanto cuarzo como otros) refractan el haz de luz blanca
o solar en este caso y lo dividen en 7 colores básicos que se degradan:

 

Ahora vamos a lo realmente importante, que es lo que representa en sí esto.


Admirado por muchos, buscado por demasiados en los días que ha llovido y
que ansían ver su principio y su fin, aunque sólo ven el gran arco en el cielo.
Una gran maravilla dentro de su simpleza que cautiva. Sin embargo, no es tan simple. 

El reflejo inconsciente de admirar su figura en el cielo, y la reprimenda que eso origina interiormente.

El ser se vale sólo por su forma física, cuando no percibe que es un acto subconsciente de su propio renacer. 


Puede parecer que está cerca a nuestro alcance, pero si se corre tras él con el único fin de encontrar una montaña de oro, se alejará.
El oro protegido por un duende, el cual es la proyección sutil del guardián.

Él siempre espera a dar el oro sólo a aquel que no se rija por la ambición del oro físico y ninguna otra terrenal.

Siempre se complica ante el complejo del arco iris, el ser no está preparado para tal camino.
Éste debe dejar de lado sus aflicciones existenciales y permitirse transitar por un terreno por el cual no se camina.
Debe comprender que es la búsqueda de la transmutación interior, el pasaje de los 7 colores y su fin, el oro.

Moraleja:
  
"El arco iris no deja de ser una alegoría que esconde un mensaje en su interior. Como se dice que la fuente de oro está al final de él, se debe pasar por los 7 colores que representan al ser mismo. Sólo así se llegará al oro, que es el renacer espiritual del individuo"

El arco iris es el espejo del alma de El Hombre Planetario. Y el oro la representación de su espíritu.
 

lunes, 25 de abril de 2011

El ángel

 Revolviendo viejos poemas, encontré éste que escribí y el cual me gusta mucho, define parte de mí. Lo comparto a continuación:



Iré volando como un ángel,
bajando lentamente del cielo
en busca de mi alma
que deberé cuidar,como el ángel guardián que soy.

Volaré infinitamente hasta encontrarla.
Sólo mirando hacia su corazón,
me daré cuenta si mi vuelo ha valido la pena;
si ella realmente necesita de mi compasión celestial.

No resguardaré a aquella persona
que se atreva a quebrarme las alas en pleno vuelo,
que me decepcione con sus sentimientos negros
sin importarle nada sobre otro ser humano
.

En mis manos estará tu corazón.
Lo leeré como un libro abierto
y sabré tus verdades, tus ofensas,
esos sentimientos reprimidos que no le puedes contar a cualquiera.

Alumbraré tu esperanza para que esa luz no se apague.
De esta manera, podrás encontrar un amor seguro en mí,
amor puramente extraido de mi esencia
que sólo obtendrás si sabes aprovechar mi presencia.

Te abrazaré con mis alas
y te llevaré a volar sin que la brisa toque tu pelo,
absorbiendo todo lo malo que te rodea
para que lo bueno mío entre en ti.

Y esperaré el momento de estar juntos,
de cuidarte y ser incondicional.
Llevarte al mi reino
en el cielo, y estar únicamente...
... en la nube.... que está reservada
a tu nombre.