domingo, 30 de octubre de 2011

Razón de ser.



Fue allí mismo, donde comenzó todo y donde todo cayó.
Dentro del gran todo interno, en pleno momento de fisión
e intercambio energético de los polos, ocurrió el declive.

En mi intento por absorber y rechazar la mala vibra,
el agujero negro generado para tal fin,
absorbió más de lo que podría haber resistido jamás.
Sobrecargándose y provocando una reacción exoérgica.

El universo interno estalló, dejando rastros
de lo que alguna vez logré ser.
Y en el inmenso lago cósmico, se ven destellos
e imágenes en forma de recuerdos estelares.

Orbitan con escasa energía los satélites
que alguna vez, engendraron ideas magnéticas
y la idea de reformar el espacio mental con los restos.
Crear un nuevo universo a raíz de lo que alguna vez,
fue un sistema completo.

¿Qué vale más que la propia luz regenerada?
Implica silencio, introspección y la total capacidad
de autoaceptación. Ahí recién se puede hablar
de volver a pensar en la creación.

El cristal de la objetividad, aún agrietado,
hace sus últimos esfuerzos para regenerarse a sí mismo
y tener el control de decidir la dirección a tomar.

En ese momento, llegó a refractar el último ápice de esperanza,
en forma de luz. "Un rayo proveniente de la alineación planetaria
penetró en mi mente y me dijo mi razón de ser".


Y mientras tanto, sabiendo mi razón de ser,
debo lidiar con la dualidad interna y aceptarla.
Usando el silencio como aliado, la objetividad como herramienta
y la soledad como el entorno propicio para germinar
al nuevo ser.

¿Quién soy? ¿Qué soy? Son preguntas de las cuales
sólo yo tengo la respuesta...

jueves, 29 de septiembre de 2011

Transparencia. Sombra sin cuerpo.


Pensando simplemente en una realidad,
la realidad de la transparencia, mi transparencia.
Aquella que me define como el que fui ayer
y el que soy hoy.


El precio de ésta realidad, incluye el hecho de pasar inadvertido ante tal don.
En la oscuridad puede figurar mi sombra, que no termina de reflejar mi ser
ya que es otra parte de él. La luz me refracta de tal manera
que mi vibración es idéntica y por tanto, indistinguible.


No hay cuerpo, no hay reflejo...
Simplemente la transparencia del ser,
que lo hace igual tanto en la luz como en la oscuridad.


De manera inconmesurable se muestran escépticos ante la naturaleza.
Perplejos al intentar entender mis palabras y no lograrlo.
Dudosos de que sus ojos distingan una imagen certera que me defina.
Y sin embargo, es lo que soy....

jueves, 16 de junio de 2011

Tres en Uno y La Dualidad.

Nuevamente sumergido en un silencio,
quizás para muchos sepulcral.
Lidiando en un combate entre espíritu y cuerpo,
enfrentando la dualidad.

El Hombre Planetario reclama que no cese la paz,
pero el Hombre Terrenal en su aflicción, despierta un hambre voraz.

Mientras mí espíritu desgarra mi carne en un grito desaforado,
el cuerpo se vuelve hipersensible y piedra a la vez. Grita,
mientras añade un gesto carnal desenfrenado.

El espíritu gana en su deseo de transmutar, de ascender, de relucir.
Pero a su vez, la carne es débil y al deseo deja translucir.
Planetario introspectivo, Terrenal extrovertido.
En esto aseguro, que hay poco de divertido.

Mientras una parte de mi queda atada al suelo,
la otra quierer volar y son los dos polos de una misma realidad.
Una parte se regocija, la otra se aflije y no me queda
nada más que llorar.

Espíritu y Cuerpo están combatiendo para un acuerdo lograr. Sin embargo, el Alma está siempre atenta y proyectando colores que no puedo descifrar...

...Por ahora...

domingo, 22 de mayo de 2011

Siete en uno

El silencio, cada vez mayor,
me acompañaba en mi interminable retiro a las sombras.
Sombras de mí, sombras que rodean las inmediaciones
y que absorben la oscuridad dejando pasar la luz victoriosa.


Y en ese silencio, encuentro a Mercurio en mi espíritu
que me dice: no te desalientes, recorrés un buen camino
que no tiene que frenarse.

Marte a su vez, lo apoya con su incesable voz guerrera,
incitándome a luchar en las tinieblas;

Júpiter está de acuerdo, siempre aportando datos de provecho.
Utilizando su mandato, su voz que no calla y la palabra exacta.


La Luna no se hace visible al estar oscura, y El Sol
no tiene a quién iluminar y presenta un brillo irregular. 

Pero.. Venus se ha escapado, no ha intercedido.
Ni siquiera dejó una pizca de polvo de amor.

Supe entonces que La Luna congeniaba con Venus,
y Saturno decidió por mí enfriando un poco al Sol.

Sólo para que éste sepa cuándo brillar.....

lunes, 9 de mayo de 2011

El Hombre Planetario y la enseñanza del Veneno Espiritual

Había pasado un tiempo desde que El Hombre Planetario 
visitó a aquella mujer verdugo.
Lo inquietaba a él un leve desequilibrio, una leve molestia
pero no menos importante por ser así.
Para su mal ella encomendó, un "elixir" que él en principio rechazó; dado que al tratarse de un ser espiritual, ingerir ese tipo de cosas, podría terminar siendo mortal.


El tiempo seguía su curso, perduraba el molestar.
Aunque con cierta concentración, lograba hacerlo cesar.
Llegó el día en que su molestia fue descomunal
y lo que la verdugo le dijo quiso utilizar.


Instantánea fue la reacción, un golpe a la conciencia,
a la razón. Se dislocaba su realidad 
por la estrepitosa vibración.


Ahora El Hombre Planetario tenía un viaje que hacer.
Por debajo de la tierra, abordo la nave verde en busca de cumplir su deber. Llevaba consigo el carbono y roca lunar,
que al bajar de la nave verde debía entregar.


Se había sumido en un sueño, para la mente poder reparar
pero el cambio del aire fue lo que lo hizo reaccionar.
El viaje que por más corto fue, no se logró concretar,
faltaba un carbono, y no fue nada más.


"El Hombre Planetario comprendió el porqué de la situación. El llamado elixir no fue más que un veneno espiritual, que el mismo espíritu rechazo. Así, su cuerpo manifestó confusión y cierta desesperación, porque el cuerpo es filtro del espíritu. Sin embargo él no se dejo abatir, la enseñanza que el veneno dejó a él lo hizo pensar y al purificar cuerpo y espíritu logró nuevamente Transmutar"

sábado, 7 de mayo de 2011

Cierre de un pequeño ciclo y la apertura de otro

Gente, como algunos sabrán, registré estas poesías en la DNDA (Dirección Nacional del Derecho de Autor). Todas ellas pertenecen a una obra que se titula: "El lapso de El Hombre Planetario 1"

Éste es el cierre de un ciclo como lo dice el titulo y la apertura de otro. Espero sigan visitando y leyendo como siempre, así como yo voy a seguir leyendo sus cosas. Saludos 


 El Hombre Planetario

Las obras son legalmente mías, cualquier intento de plagio será penado.

El Hombre Planetario es una marca registrada. La obra "El lapso de El Hombre Planetario 1" está registrada legalmente por la Dirección Nacional del Derecho de autor. Todos los derechos reservados ©.


domingo, 1 de mayo de 2011

Arcoiris de esperanza



Muchos lo ven como un simple haz de luz del sol
refractado por la cristalinidad del agua y reflejado en el cielo.
¿Es sólo eso?

Es cierto que el cristal (tanto cuarzo como otros) refractan el haz de luz blanca
o solar en este caso y lo dividen en 7 colores básicos que se degradan:

 

Ahora vamos a lo realmente importante, que es lo que representa en sí esto.


Admirado por muchos, buscado por demasiados en los días que ha llovido y
que ansían ver su principio y su fin, aunque sólo ven el gran arco en el cielo.
Una gran maravilla dentro de su simpleza que cautiva. Sin embargo, no es tan simple. 

El reflejo inconsciente de admirar su figura en el cielo, y la reprimenda que eso origina interiormente.

El ser se vale sólo por su forma física, cuando no percibe que es un acto subconsciente de su propio renacer. 


Puede parecer que está cerca a nuestro alcance, pero si se corre tras él con el único fin de encontrar una montaña de oro, se alejará.
El oro protegido por un duende, el cual es la proyección sutil del guardián.

Él siempre espera a dar el oro sólo a aquel que no se rija por la ambición del oro físico y ninguna otra terrenal.

Siempre se complica ante el complejo del arco iris, el ser no está preparado para tal camino.
Éste debe dejar de lado sus aflicciones existenciales y permitirse transitar por un terreno por el cual no se camina.
Debe comprender que es la búsqueda de la transmutación interior, el pasaje de los 7 colores y su fin, el oro.

Moraleja:
  
"El arco iris no deja de ser una alegoría que esconde un mensaje en su interior. Como se dice que la fuente de oro está al final de él, se debe pasar por los 7 colores que representan al ser mismo. Sólo así se llegará al oro, que es el renacer espiritual del individuo"

El arco iris es el espejo del alma de El Hombre Planetario. Y el oro la representación de su espíritu.